miércoles, 25 de marzo de 2009


GRANDE Y PEQUEÑO

A Kristian y Markos que con su corta infancia ponen a prueba la mía.

Hay una fotografía hermosa en la cómoda de mis padres. Ella lleva un vestido blanco y largo, sostiene un puño de flores también blancas y salmonadas, él la sostiene a ella del brazo. Los dos sonríen. En el fondo hay otras personas con sonrisas y posición de movimiento suspendido. A mí me parece que están bailando, seguro que bailan, si no, ¿porqué vestirían así, él de negro, ella de blanco, su cabello alto y liso, y los demás con ropas extrañas?

Ayer le pregunté a mi madre mientras limpiaba el polvo de las cosas, si era verdad que en esa fotografía estaban bailando. Se río sorprendida, como si hubiera dado en el clavo, aunque dio una explicación mocha, dijo que se casaron y estaban saliendo de la iglesia, eso fue todo, siguió limpiando. Es que para unas cosas se es grande, como cuando le urgen a uno que se vista sólo, que coma como gente grande, que recoja su cuarto, que ya tienes cuatro años es tiempo de ir a la escuela, que no llores porque eres hombrecito, sí, para unas cosas hay que ser grande, hombre, pero para otras se es siempre pequeño, salir bailando de la iglesia…

Le quise preguntar ¿porqué no estaba yo con ellos? pero si no me contesto algo simple, mucho menos habría de explicar la ausencia de su hijo en un día tan aparentemente especial. Le pregunté a mi padre. -Saldré de dudas si fue con tía Judith que me dejaron para irse a bailar- pensé.

Y como mi padre habla sólo inglés la conversación fue así:

- Papa, do you remember the photograph on the night stand?
- Which one?
- That one of you and mama in her long white dress.
- Oh yeah, what about it?
- What are you doing there? Mama says you are not dancing…
- Dancing? No! silly Billy…We got married and are coming out of church.
- What is married?
- Ugh!… well, it is when two people want to live together, that is how it starts.
- And where was I?
- You?
- I think you left me with tía Judith, didn’t ya?
- Hmm, not a bad guess! –risas- Of course not! you didn’t exist yet, wait a minute, you did but… you were just a dream.
- A dream, how can someone be a dream? whos´s dream?
- Mine. –me hizo cosquillas en el cuello- Don’t you think is a good idea to go out and play on your truck?

Un sueño, no está mal ser un sueño. De momento me convencí. Fui a jugar en la bicicleta con la convicción de ser un sueño creciente. Más tarde me asaltaron las dudas, recordé que cuando mi mamá iba a tener a mi hermano menor, le creció la panza, al principio ni se podía saber que fuera verdad, sólo porque ya no quería jugar conmigo a las peleas y papá se indignaba si yo insistía. Con el pretexto de que tenía un bebé en el estomago, los juegos escasearon.

Ahora el caso es más complicado, si uno es un sueño ¿acaso se sueña con el estomago?¿porqué le crece el estomago a las mamás? Cuando la barriga ya no podía crecer más, la llevaron a mi mamá al hospital y los doctores ayudaron a sacar el sueño que tenía mi mamá. Dicen que tiene tres meses, a mi me parece que hace mucho tiempo desde que trajimos a mi mamá y mi hermanito del hospital.

Después de estar largo rato pensando, decidí pedir que alguien me aclarara una cosa.

- Mamá! ¿es cierto que yo no estaba en la foto de la iglesia con ustedes porque apenas era un sueño?
- ¿un qué…quién te dijo eso?
- papá
- Aaah, mira, tu papá tiene razón, no estabas en esa foto y en otras por que eras un sueño…
- Pero no se te ve la panza grande…en la foto!
- A ver,-risas- a ver explícate!
- Sí, tú y papá dicen que uno es un sueño antes de nacer, pero cuando tuviste a mi hermano te creció el tummy. Y cuando me tuviste a mí también, ¿no?
- sí claro.
- ¿entonces?
- ¿entonces qué?
- Los sueños se hacen carne blandita, así –pellizco mi brazo- y crecen en el estomago.
- Aaah, sí , así es…-más risas- a su tiempo algunos sueños crecen, otros nunca crecen. Mi madre me besa en la frente sonriendo y alisando mi el pelo.

Creí que por fin todo estaba claro. Se es sueño, a su tiempo, se hace carne blandita y crece hasta casi explotar la piel de la mamá, pero…

Anoche yo tuve un sueño: estábamos en una tienda buscando un vestido para mamá, ella y yo, clarito la vi alejarse y olvidarme allí solo entre los maniquíes y las prendas femeninas, solo alcancé a ver su vestido morado perderse tras los mostradores de overoles, corrí pero no pude alcanzarla, al no verla más tuve miedo y comencé a llorar.

Desperté sobresaltado por el sueño, el maldito sueño –no sé bien que quiere decir esa palabra, pero mi mamá la dice cuando está enfadada- sí, el maldito sueño de sentirse perdido. Entonces pensé en las conversaciones de ayer. ¡Rayos! como no sea éste sueño uno de los que engordan…

Beatriz Osornio MoralesPARADOXIA

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