miércoles, 17 de junio de 2009

MOMENTO

Si algún nacimiento surge de éste instante,
arrollado infortunio, nombre buscado
entre los siglos, hallado péndulo.

Si el cáncer fuera un poco la salvación,
si nos dejara descansar en su agonía,
tendería los brazos victoriosos a la vigilia.

Si el Gran Meridiano existe
y es verdad en su línea indivisible,
si es la perfecta mitad de tu cuerpo
éste centro, aquella lejanía,
andaré cada paso para llegar a ti.

Un instante es la dulzura,
un momento basta para sentir.

Más allá de un mismo nombre; figura
de hombre solo, concentro
la dulzura de lo inútil,
móvil que sostiene al mundo, y lo hace
rodar por la avenida.

Beatriz Osornio Morales

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