martes, 10 de noviembre de 2009


LA CASA DEL RECUERDO



El recuerdo de una casa pequeña puede tener muchas variantes, tanto en sus características físicas, como en su valor de hogar y refugio. Características importantes sólo para el que habita la casa.


Yo recuerdo una casa blanca de adobe y cal, con techo y paredes irregulares. El techo alto por cuyas hendiduras se filtran los rayos del sol y la coloración de las buganvilias, desde afuera parece frío y distante, pero adentro el recuerdo está seguro.


Ese recuerdo es la casa de mi infancia, la casa que será siempre grande -por la perspectiva infantil de las proporciones- y pequeña, lo suficiente para poder transportarla a donde voy.


La casa de la infancia, en su pequeñez, puede ser vista a grandes distancias por el que habita el recuerdo de otras estancias.


"Cuando yo escribo, construyo siempre la misma casa" es una frase perfecta para este instante.


Beatriz Osornio Morales, IMAGEN DE LA RED

Entrada destacada

La Mancha era un intento de Consolación

Solté la mano que me sostenía, tuve que perderle el miedo a los adverbios de cantidad, y empecé a dar pasos como un niño que aprend...