miércoles, 2 de octubre de 2013

ALGO DE MI


Mencione una Persona Querida.

 

Esta mi amada madre Victoria, y mis hermanas, Cony, Elizabeth, Magda y Judith;  en cada una encuentro un ángel de la guarda. En seguida, a la misma altura quizá está mi padre Juan, mis hermanos Ben, Chuy, Jim,  Jake y Abraham, otro ángel;  luego mis amigos vivos, que ya solo quedan unos cuantos avivando la llama de la amistad desde muy cerca y a distancia, siento que les debo la vida, es decir, el placer de la amistad.
En secreto y en un lugar especial tengo a Heráclito, a Cortázar, a Gastón Bachelard, a Válery, a Baudelaire, Verlaine, Bataille, más bien su erotismo dramático, su Rayuela, Su Río incesante, sus Poéticas, sus Flores del Mal, su Joven Parca, su Poesía Maldita.

Recientemente nace en mí un nuevo afecto, Virginia Woolf, aunque está muerta, está viva, lo prueba el resuello de sus palabras que son como algo dicho al oído. También Sartre está muerto y es el mejor compañero, un verdadero amigo del alma en que decía no creer, pero que en su trabajo desmintió muchas veces al afirmar la libertad humana y sus posibilidades, reafirmó eso que llaman ser y que sería inconcebible sin eso llamado alma o espíritu. Tenemos nuestras diferencias como con los buenos amigos.

El bueno de Jaime, me ha enseñado que no es vergonzoso ser medio reaccionario, por el contrario. Ser reaccionario no quiere decir que sea un Apolíneo o un Sádico sin filosofía. Admiro que no le de pena romantizar de vez en diario. Larios en cambio, piensa en direcciones alternas, lo mismo que imagina siente, y lo que siente lo inquieta, es un gran ser. Y Borges, caray, el que tiene a Borges de amigo tiene un tesoro que compartir; su mente es una cartografía de mundos ocultos e inquietantes de la realidad.

Este mundo virtual es otro oasis de identidades que inspiran cariño, y es inevitable no encontrar entre ustedes un tal para cual, un tal para mi.

El corazón no puede decidir entre un querer y otro, éste sigue queriendo aun cuando siente que se le acaban los cariños. Nunca podre responder el cometido de mencionar una persona querida, quiero demasiado y me gusta.
 
Sientanse libres de mencionar una persona querida, si pueden.
 
Beatriz Osornio Morales, imagen tomada de la red.

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