viernes, 11 de abril de 2014

EL ARTISTA Y LA VIDA









A veces la vida se confabula con realidades creadas en latitudes insospechadas quizá.
Mientras veo la película El Artista, ganadora del Oscar 2012, soy consciente de los efectos de lo que ocurre alrededor, aquí y ahora.
Aquí la gente hoy no abrió las ventanas por temor a la severidad del huracán,  a pesar de no ser tan dura como la habían venido prediciendo los del equipo meteorológico. Se trata solo de  lluvia y algo de viento, no hay por qué alarmarse,  pero claro que esto puede variar dependiendo del lugar y eso es lo que a todos nos preocupa.

Nosotros sí abrimos las ventanas, y miramos a través de ellas como peces que miran el océano desde una pecera. Lamentándonos por aquellos que han tenido menos suerte que nosotros. Los noticieros hablan de que a New York está por llegar lo peor del huracán Sandy. Explican las medidas que se están tomando, como cerrar el metro. Las medidas parecen extremas pero sería fatal que éste sufriera inundaciones. Siento escalofríos de imaginar.

Es de noche y llueve, llueve en la película también. El drama comedia musical francés, trata el fracaso de la última película silente en la industria cinematográfica. Era 1931. A la noche de estreno asistieron solo unos cuantos espectadores.
El actor protagonista, habiendo sido despedido (porque para entonces la gente quiere ver caras nuevas que hablen) de los estudios de grabación donde había logrado grandes éxitos previamente, decide aventurarse en su propia producción, una película silente titulada “Tears fo Love” donde nuestro actor, produce a la vez que actúa.
 El fracaso se repite y nuestro protagonista se aleja del cine derrotado en medio de la lluvia. Llega a casa para enterarse de que su mujer también lo ha abandonado. Allí empieza la espiral de la verdadera caída existencial,  que vendrá tras no estar preparado para los momentos de cambio. La transición de la historia que la sociedad demanda, estos cambios que van sucediendo de manera podría decirse, casual, como la joven actriz que no sería actriz de no haber tirado accidentalmente su bolso cerca del artista, mientras en sus momentos de fama le hacían  una serie de fotografías y entrevistas,  él  la descubre asombrado cuando ella recoge el bolso,  y ella con la excusa de estar muy cerca  besa con gran admiración al artista que entonces era. La escena queda eternizada en una fotografía.  Su intrépida acción habría animado a la muchacha a visitar los estudios de producción con solo la esperanza de volver a encontrarse con George, el gran artista. Casualmente en la actual producción hay un llamado para tres jóvenes que puedan bailar. Ella se deja llevar más por la curiosidad de finalmente entrar a un estudio de grabación que por otra cosa,  pero ya estando allí es elegida para el papel.
Para entonces se están empezando a producir películas con sonido, donde ella toma primero, pequeños papeles, hasta convertirse en la actriz sensación del momento. Su éxito coincide con la caída del cine mudo.
El viento se hace escuchar por encima de la música de la película, con ello me vuelve un poco la preocupación del huracán, pero pronto retomo la trama de las imágenes en la pantalla, y así, con ello, la música retoma prioridad en mis emociones.
El artista intenta  ¿suicidarse? Intento fallido, está muy grave. La joven sensación que ha estado enamorada de él desde aquel encuentro fortuito en la sesión de fotografías, viene a verlo. Ella quiere estar con él. Lo intentan pero él  no puede soportar ¿su éxito o,  su fracaso? no lo sé; se aleja y aislado piensa en darse un tiro. Ella lo sigue hasta el final. Llega a tiempo y después de mucho lo convence de que hay algo que podrían hacer juntos, bailar tap en pareja. Con esto logran establecer un nuevo estilo de arte, son contratados para filmaciones de musicales, y así parece que la película nos brinda un final feliz, el cual a veces se agradece después de tanta tensión emocional. 
Este huracán tiene algo de bestial, más que de fenómeno natural, se hace cada vez más implacable. Solo su misma fuerza lo aplacará en su momento. Cuánto tiempo más podremos resistir esa ferocidad.
Solo deseo que resista la casa y no se vaya por allí volando con las hojas. Sigo pensando el final feliz.



Beatriz Osornio Morales, IMAGEN tomada de la red.

8 comentarios:

Fina Tizón dijo...

No he visto la película, Beatriz, pero tu entrada me ha develado parte del argumento(¡¡¡....cachis...!!!), así que si decido verla me resultará menos sopresiva...

Bueno, gracias aparte, me ha gustado el paralelismo que estableciste entre la película y la realidad; esa realidad que casi siempre supera a la ficción.

Un abrazo y feliz fin de semana, Beatriz.

Ester dijo...


No he visto la película, pero me he hecho una idea y me gusta tu forma de mezclar la vida en ella. Un abrazo

BEATRIZ dijo...

Lamento si alguno de ustedes no han visto la película y este post descubre demasiado argumento, no era mi intención. Lo escrito fue la impresión inmediata que causo en mí la experiencia en su momento, quería dejar asentado el momento real que yo estaba viviendo a la ves que me identificaba con el argumento de la película, como sucede a menudo cuando vemos cine.

Saludos y bienvenido sea todo aquel que pase por aquí.

Natalia H. Fontijn dijo...

Hola Beatriz,
Yo si vi la pelicula, asi que, tranquila jaja pero tu post es muy interesante y en ritmo trepidante, como el huracan.
Un abraza

Rendan Laveriz dijo...

Gran película con premios merecidos y gran escrito en el que intercalas la realidad con ella. Casi me ha parecido estar en ese momento contigo. Un abrazo compañera.

Leticia dijo...

He visto la película en su momento hace un par de años. Una maravilla desde cualquier punto de análisis que se le quiera hacer.
El protagonista, genial, y no sólo "el artista", sino cada uno de los actores-personajes que comparten su talento y ofrecen la visión del creador se esta. Ella , genial , lastima que no le dieron un Oscar también gran actuación una argentina en la vida real y bailarina maravillosa El perro... Ayyyy me cautivó, en el se humaniza el espíritu amigo del hombre. Con razón le dieron el Oscar a este maravilloso actor francés, ¡lástima que no haya Oscares para mascotas! Un placer leer tu reflexión,como siempre querida Bea. Besos y que esta semana mayor sea de paz, y cercanía con nosotros mismos.

jfbmurcia dijo...

Yo deseo fervientemente que ningún huracán te arrebate las ganas de escribir. Un abrazo.
Pepe

Julie Sopetrán dijo...

Una gran película, la he visto dos veces y no me canso de verla, me gustó muchísimo. Tanto la actuación, como su blanco y negro, como el tema, la dirección, el montaje, la danza, todo... La recomiendo siempre. Un abrazo Beatriz y feliz Semana Santa en California. Besos.

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