Entradas

Mostrando las entradas de febrero 23, 2015

EL COLOR DE LA TARDE

A las diez y seis horas, hora en la que hombres importantes de negocios con importancia retoman asuntos diligentes, las amas de casa cuelgan la lavandería para sentirse más cerca del cielo, los obreros regresan del trabajo con una esperanza más que pelear en el bolsillo, en esta hora inclinada del día en que las frondas espesas por el verano, difícilmente permiten averiguar cualquier forma definida,  Mauro toma los binoculares, sale a la baranda y se pone a ver por la calle el bosque:
 Las ramas cubiertas de hojas se entrecruzan en una masa de sombra verde, densa a pesar de la claridad de la tarde; el verdor de los árboles y el brillo movedizo del viento en las hojas, no permiten ver los troncos, pero la riqueza junglár de clorofila fabricada por un fuego escondido, no es lo que atrae el interés de Mauro.El hombre observa minuciosamente,  ya hacia el oriente, ya hacia el polo norte del oriente, girando pausadamente 90 grados al norte y al sur, y regresando al punto donde cree sorprende…