domingo, 13 de septiembre de 2015

En Un Cuadro de Dalí


Estoy sentada frente al Golfo de Mexico en Clear Water Florida, 
frente a una desolada vista de mar abierto, 
un azul turquesa de Mar del Caribe hace  la diferencia entre esta playa y cualquier otra costa. 
Sol y arena blanca, y un cielo infinito
 y en cambio yo aquí experimento insatisfacción, 
soy una escultura de madera que las olas arrastraron hasta esta orilla, del otro lado está México.
 No sé lo que esperaba encontrar aquí; quizá algo más estimulante….
¿Mas estimulante que el mar? Si, más estimulante en el aspecto humano. 
Yo soy feliz explorando las ciudades, los pueblos, sus simetrías, 
sus escondrijos y trucos arquitectónicos, desafiando la naturaleza, 
reafirmándose ante la nada,  allí  fluyo mejor que en el mar, soy un rabo de luz.
 Pero hoy, algunas gaviotas e ibis blancos hacen la diferencia en el escenario. 
El cielo está despejado,  una brisa gentil sopla inflamando las camisetas y despeinando las cabelleras. 
Lo que es a mí, me parece estar atrapada en un cuadro surrealista de Dalí
 donde los niños construyen montañas de arena que el mar lava constantemente,
 las desgasta hasta reducirlas a superficies planas. El mar todo lo achata. 



Beatriz Osornio Morales.

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