domingo, 27 de septiembre de 2015

REMINISCENCIAS



Ayer el viento matinal era un velo de música
algodón de azúcar desmechado,
sus pelusas un acto de vandalismo
bienvenido,
hacía lucir lúbricas las hojas de los árboles.
El vuelo,  su forma fue conmigo al mercado
vino,  a donde quiera
que yo iba se colaba sin invitación,
en la casa me siguió, de la habitación al pasillo
y de vuelta en las escaleras.

Todo indica que ayer
el mismo viento sintió agitación;
 la crónica se colgó de mi falda.
Las paredes se convirtieron en opera
 me sorprendieron comprando ropa.
Fue una llamada de atención
lo comprendí en la parada del bus,
donde me alcanzo el grito categórico
del medio día.

 Por un momento ceso el aire,
las palabras hablaron de un viaje,
un regalo y un hijo.
Al salir de afuera  me olvide de todo.
Pero hoy  aquí adentro en el espejo
volvió a cantar el pájaro  del recuerdo.
Yo que sufro de arritmia verbal
y pérdida de  memoria,
salte dentro de mi propia piel,
se agitó como polvo el alma oscura y olvidada,
saltaron sus plumas desprendidas  del azul.

Tome lápiz y comencé a escribir, escribí algo
que no tiene parecido
con el aire matinal, la epitomía del lirismo,
 un canto.
Me fastidian las repeticiones,
las rimas forzadas solo tienen
que ver con los hábitos de lo humano,
o acaso sean
 reminiscencias de un vuelo innato.


B.O.M, imagen de la red.


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