lunes, 31 de enero de 2011

MOVIMIENTO

Estimados lectores, por estos días algunos asuntos personales me mantienen algo alejada de la red, pero procuro hacer acto de presencia de vez en cuando, les dejo un texto que escribí ya hace un rato, lo he pegado directamente de mis archivos y no he encontrado una imagen apropiada. Confío en su inagotable imaginación. Tengan todos una linda semana.


MOVIMIENTO




El movimiento en la poesía no es distinto a lo que se conoce por definición como el desplazamiento físico de un punto en el espacio a otro punto. Sin embargo, en el acto de hacer poesía, es un aspecto que hoy en día, requiere un trato variante. Puesto que la poesía acarrea dimensiones múltiples. Más que desplazamiento de un objeto, movido por una fuerza, en la poesía tratamos la combinación de desplazamientos entre lo sensible –sonido, visión, lo táctil, lo fragante, el gusto y todo lo relacionado a los sentidos, como primer descubrimiento directo del individuo y el mundo, y la fuerza que estimula el desplazamiento en el espacio emotivo- con ciertos motores imperceptibles, como lo es la idea y la mecánica del razonamiento del lenguaje.

El aspecto del movimiento en la literatura, de manera especial en la poesía ha de ser manejado por el poeta, de manera sutil y éste, ha de pasar casi desapercibido para el lector, con el fin de que el lector se acerque a una lectura que le permita experimentar, en lugar de la manipulación psicológica, la libertad sobre el movimiento. Así los elementos expuestos podrán ser admirados de forma particular.

El movimiento puede hacerse tangible en la forma del texto, desde el arreglo de las líneas, que pueden terminar el verso en una sola línea, o encabalgarse como principio de la siguiente, o en el manejo del ritmo que van marcando las frases, las palabras por medio de signos ortográficos, de sintaxis o de significado. El movimiento no es el tema, ni los adjetivos, sino el complejo de aspectos proyectados de ser y el ambiente, el humor, la perspectiva, las atmósferas, los tiempos, la forma particular de tratar el tema. El movimiento de vocablos es apenas un significante en la formación de imágenes, y su importancia en el desplazamiento, es generalmente sensible para el lector, solamente por el impacto emocional inmediato que produce, dando paso en segundo término al razonamiento. El siguiente paso, el lector tendrá un papel más activo en la lectura, eso es otro aspecto palpable del movimiento en la Poesía. Y podríamos seguir numerando, pero hoy basta que el lector vea el camino para emprender él mismo el trayecto al nuevo descubrimiento.



Beatriz Osornio Morales. –Arte Poética- Septiembre 2010.

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