
Parte 1
“Del lado de la tierra había grandes ciudades, y en el lago muchas más”
De acuerdo con el recuento de Bernal Díaz del Castillo, la expedición de Hernán Cortés por Mesoamérica, lo que llamaban ellos la Nueva España en 1519, fue parte de un sistema imperialista, que por entonces se justificaba tras el acto del descubrimiento. Fue Cristóbal Colón el primero en llegar a América por 1492, llegó y siguió su paso, llegó por equivocación cuando su plan era llegar a la India, y desde entonces, muchos más grupos de conquistadores se dejaron venir sobre toda América, donde apelaron a todas las gentes nativas de nuestras tierras, como indios. El equívoco más grande de la historia sigue ocurriendo, a pesar del conocimiento del error primero. Quizá Colón quería descubrir, pero los que le sucedieron, incluyendo a Cortés, traían otras intenciones, descubrir, no, colonizar.
Bernal Días del Castillos y sus compañeros soldados, narran los hechos como si en verdad, su llegada y todas sus acciones realizadas estuvieran basadas en una voluntad divina. Traían con ellos frailes y hombres de Dios que oficiaban misa antes de cada batalla, y explicaban a los nativos las razones por las que debían renunciar a sus riquezas, sus creencias y su forma de vida, así como a las deidades que observaban desde tiempos inmemoriales. “Éramos maravillosamente animados también por el valiente y osado Sandoval, quien clamaba: Caballeros, hoy es el día en que ganaremos. Confíen en Dios y saldremos vivos de esto, y para algún propósito” En otra ocasión en Tacuba “Avanzando sin miedo, nos invistieron por los dos lados, ya casi nos habían derrotado y dividido, cuando, gracias a Jesucristo, sacamos fuerzas para regresar y cerrar nuestros flancos.”
Aprovechando que los nativos nunca habían visto hombres montados en caballos, no sabían que eran caballos, pensaban que eran venados grandes, o quizá una sola cosa caballo y persona, y por tal motivo relacionaron su llegada con las profecías de sus dioses, principalmente Quetzalcoatl, quien según cuenta una leyenda, hacía tiempo los había abandonado, prometiendo que volvería desde el oriente, fue la razón principal para que los nativos los confundieron con dioses al principio, sólo al principio. Pero gran parte de la crónica, Bernal Díaz recuerda y confirma que los nativos se referían a ellos como “teules” Tales teules, encontraron ciudades avanzadas en urbanización, bien organizadas social, estructural, y políticamente, con infraestructuras y grandes cantidades de habitantes que los maravillaron, pues igualaban o rebasaban muchas ciudades europeas y del mundo de la época. ”Con tan maravillosas vistas enfrente, no sabíamos decir si era real lo que teníamos ante los ojos, o si se trataba de un cuento de caballería. Del lado de la tierra había grandes ciudades, y en el lago muchas más”
La conquista se dio entre 1519 y 1521. Solo dos años, pero en esos dos años, Cortés intentó la toma de Tenochtitlan más de una vez. Habiendo fallado durante el reinado de Moctezuma, donde tuvo que salir huyendo tras la batalla de lo que llaman la noche triste, regresando después durante el reinado de Cuahutémoc.
Esta crónica fue escrita por lo menos 3 décadas después de la conquista, basada en la pura memoria de Bernal Dìaz; quien recuenta lo que le tocó vivir y observar, las penurias y batallas en las que se vieron aquel grupo de unos 7 centenares de españoles que acompañaron a Cortés en la expedición, así como los aliados que fueron conquistando a su paso, por las costas, y desde Veracruz hacia la gran Tenochtitlan. Cabe mencionar que la expedición dio inicio en Cuba, dentro del margen de un asentamiento liderado por Diego de Alvarado. Bernal Días del Castillo ya había sido parte de expediciones anteriores en las costas del este de México, con Grijalva y Francisco Hernández de Cordoba, nada mal para su corta edad, según entiendo andaba en sus veintes. Bernal Díaz nació en Medina España, en 1492. Hernando Cortés nació en 1485 en Medellín, España. Ambos eran muy jóvenes a su llegada y durante la conquista de México.
Cuando Cortés se encontró con Moctezuma, después de ser recibidos, hospedados y alimentados, le explicó la historia de la creación y del mundo, donde todos somos hijos de un mismo padre, Adan, y una misma madre, Eva, y que el emperador como hermano, sufría “la perdición de las tantas almas que sus ídolos llevaban al infierno, donde arderán en llamas vivientes, por eso los había enviado a ellos a decirle esto, para que pararan de adorar los ídolos “teules” y para que no hubiera más sacrificios.” una de las respuestas de Moctezuma me pareció curiosa “Mira, Malinche (Cortés), mi cuerpo es de carne y hueso, como el tuyo, y mis casas y palacios de piedra, madera y yeso . Es verdad que soy un gran rey, y he heredado las riquezas de mis ancestros, pero las mentiras y las tonterías que has escuchado de nosotros no son verdad, debes tomarlas como broma, así como yo tomo a broma el cuento de tus rayos y relámpagos(los primeros mensajeros de Moctezuma le describieron así los disparos de armas y cañones españoles). Cortés respondió también con una risa que los enemigos siempre hablan mal y dicen mentiras a cerca de la gente que odian, pero él sabía que no podía esperar un príncipe más magnífico en esta tierra, y que esa era una buena razón por la que su fama debería llegar al emperador.” pg224
Beatriz Osornio Morales.
Continuará. Esta lectura la dividí en dos partes para no abusar de su tiempo, querido lector.