LAS PIERNAS DEL HOMBRE
Como cascada,
canal incógnito
duluyendo,
adelgazando
células de aire,
llegan
las primeras partículas de luz
de sombra,
de medio día
de atardecer,
la primera sonrisa irrepetida;
primer paso sin retorno
un solo camino
un sólo sentido.
Hay principio
punto primero de la línea,
en el círculo vicioso
de inagotable recuerdo,
en el guiño seductor de lujuria
que reincide
en eterno principio
de las cosas.
Cuando alcance Oestea Oriente
al Norte Sur;
cesará el círculo,
las piernas del hombre
serán alas
el aliento resplandor,
aire que respire
aire.
Beatriz Osornio Morales Imagen de la red