sábado, 19 de octubre de 2013

LA SOMBRA DE LA NOCHE




Al tiempo de abrir la página en blanco,
salieron bandadas de insectos volando.
Me pregunte, de donde vendrían las hojas
del otoño en mayo.
Por la ventana entraba la sombra del árbol
que ayer tenía flores,
se echó como un gato  en el suelo del libro
que intento escribir a diario;
a la sombra de pronto le brotaron recuerdos
de una tarde blanca en  olvido,
 pase mi mano por su pelo hasta que dormía.
Al dormir, la sombra se puso pesada como el plomo.
Con sonidos de cuerda en tensión
los insectos regresaron a la página en blanco,
uno a uno, a debatir el sueño.


Beatriz Osornio Morales


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