miércoles, 4 de septiembre de 2013

CARACTERIZACION DE UN PERSONAJE



“A cada quien le toca enfrentarse a la vida en su momento. Esa es la razón de existir, vivir con la mirada de frente a la vida, tomarla como lo que es, amarla y después, dejarla” (Virginia Woolf)


Una vez definido el personaje, el escritor tiene que concederle independencia y respeto, como a cualquier otro ser vivo, y contar la historia como el protagonista o testigo,  no como inventor de la misma.

 Una vez dándole vida, el personaje tiene derecho a vivirla como lo que es, una vida acorde a sus rasgos de carácter, su apariencia física, pensamiento, sensibilidad, gustos, manías, rituales, etc.

Los lectores se llegan a sentir identificados con otros seres íntegros, autónomos, sensibles, pensantes, y no con aquellos personajes que tienen la mala fortuna de ser tratados como títeres. Una vez dada la caracterización apropiada al personaje, este podrá moverse por la historia con agilidad, y el lector será capaz de creer en la existencia de ese personaje, mismo que será recordado y asociado por sus particularidades a la hora de actuar de tal o cual manera. Como si el encuentro entre personaje y lector dependiese de la realidad cotidiana.


Beatriz Osornio Morales, texto de Arte Poética


domingo, 1 de septiembre de 2013

Luz Grande



La luz es más grande que tu,
mas grande que yo,
la fabrica, el rio y las escuelas;
más grande que las tiendas
departa-mentales,
es tan grande
e insidiosa para el insomne,
como insignificante
para el noctámbulo
que duerme de día.
Y hay una luz,  aun
mucho más grande que la luz,
cuando me veo en tus ojos.



Beatriz Osornio Morales, de Caligrafías de Sol


jueves, 22 de agosto de 2013

La mecánica de las muñecas


... Inclusive pensaba salir a navegar esta tarde, con solo un barco de papel en el bolsillo y unas cuantas palabras desaliñadas al reverso de la vela, pero sonó el timbre de la puerta y aunque tuve la corazonada de no abrir, me invadió una sensación  de  culpa y responsabilidad,  como la que padecen algunos cristianos por la muerte del Redentor, era la niña que vive en la casa de enfrente, traía consigo una muñeca descabezada.

-dice mi mamá que si podría arreglar a Tatiana- se apresuró a decir la niña sin siquiera saludar.

La tarde en el río debía ir ya rumbo al naufragio, bajo el follaje de los árboles cubiertos por la luz del atardecer,  las sombras  expandiéndose en todas direcciones al grado de eclipsarse unas con otras jugarían a ser la noche. El otoño tardío es así, la noche no se hace esperar.

-Supongo que Tatiana es esta señorita de ojos verdes- respondí al tomar la muñeca  y la cabeza que la niña me extendió, una en cada mano,  mientras me miraba a la cara con una sonrisa expectante.
-Sí, yo misma le puse el nombre-
-ah! es lindo- dije
- Mi abuelita era rusa ¿sabe?- increpo la chica un tanto orgullosa de su lógica respecto a  nombres- y como Tatiana fue un regalo de mi abuela antes de morir, supuse que a la muñeca le gustaría llamarse de tal forma que se le relacionara con Rusia…después de todo también ella es rusa- continuó diciendo la niña.
-Ya veo.
-¿No le parece que tiene sentido?
-Absolutamente…pero dime, ¿cuántos años tienes tú?
-Ya cumplí ocho- dijo esta despejándose  de la cara un mechón de cabello rojizo que se le había escapado de la trenza,  tejida al centro de la cabeza en forma de gajos alineados.
-Veré qué puedo hacer por Tatiana.
-¿Puedo venir mañana? es que duermo con ella…y tengo que peinarla todos los días, mi abuela decía que en Rusia, las niñas aprenden el cuidado de los otros por medio de las muñecas…aquí solo jugamos con ellas, pero… -Yo miraba con curiosidad-  verá usted, si  no puedo cuidar una muñeca no seré capaz de cuidar a nadie- continuó diciendo la niña,  consternada.
-Es mucha responsabilidad para una pequeña- sugerí  en mi mente -pero me temo que esa es la realidad, no sólo en Rusia, el instinto maternal de las mujeres se explota desde los primeros años. En una cosa tiene razón la niña, aquí solo juegan con las muñecas… y cada vez se reparan menos, las muñecas y otros juguetes se desechan en cuanto algo falla o se rompe.
-¿Cómo te llamas?
-Sonia! -respondió la pequeña con una mueca vivaz.
-Claro,  Sonia,  puedes venir mañana, no te aseguro que este lista porque tengo otras muñecas que arreglar, pero  al menos puedes peinarla ¿te parece?
-Bueno, hasta mañana- se despidió  Sonia tranquilizada por la posibilidad de visitar a Tatiana,  de igual manera que se visita un enfermo en el hospital. En seguida,  dio  vuelta para bajar el escalón del portal.

Yo la observe cruzar el patio y la calle de enfrente,  como se miraría el barco de papel alejarse en la corriente de un río tranquilo,  pero invencible, pensando a la vez en las  muñecas rotas que me aguardaban en el ático. Cada una con su nombre e historia personal, aunque esta última imaginada, conjeturada por las lesiones,  y una que otra recomendación de las dueñas.  Los detalles específicos, nunca los he querido saber. Razones personales, re huyo a la literalidad, de otro modo  no estaría en este negocio, las muñecas me salvan del naufragio.



Beatriz Osornio Morales. 

sábado, 10 de agosto de 2013

Alegría dominical



Me encuentro terriblemente capaz de disfrutar el domingo en la mañana. Como nunca percibo cada uno de sus sonidos. Su lánguida música  se comunica con una melancolía azul en mi pulmón derecho, en mi opinión eso es un buen augurio.

Dulces suenan los acordes de luz en una guitarra que debe ser negra, es la voz de Rod Stwart, el viejo Rod.

Una multitud de palabras se despiertan con cada acorde, y esperan en un lugar inmediato de mi diafragma a que termine de limpiar, ordenar, pulir,  y sujetar las agujetas a los zapatos de Markos, mientras tanto, todo lo que percibo es alma. Alma robada lo que veo, lo que toco, alma el zapato y la esponja que limpia, alma el jugo de la piña rebanada, alma extraña además de la mía la del armario lustrado.

Me hace ilusión descubrir que hay otra realidad mostrándose lívida en las cosas más insignificantes.
Como decir: “No quiero hablar de eso” Rod, ya lo has dicho, viejo lobo romántico a quien le duelen las caricias que canta.

El sol  hace rato que salió y está cerca del centro del cielo. Bandadas de aves regresan con la primavera de alguna parte en el sur, por la ventana veo que se posan en los cables de electricidad. Me pregunto si aquí acaba su travesía, contra unos muros grises de concreto.

He terminado de limpiar y me disponía a copiar las palabras surgidas de la música, las ideas maravillosas que se me ocurrieron mientras escuchaba a Rod Stwart, pero estas impacientes ninfas se marcharon sin aviso, dejando un halo de polvo en mi mente como única huella. ¿A dónde habré de seguirlas?

Ante la imposibilidad de ofrecer un concierto, me temo que vamos a quedarnos con solo  el alma de las cosas que se perciben en su momento. Después de todo es domingo.



Beatriz Osornio Morales.imagen de la red.

sábado, 3 de agosto de 2013

DESPERTAR DE ADÁN


1.
Caen gotas
en tu frente
su silbo murmura apenas
la humedad.

Adormecen el dolor
de las sienes,
entibiecen
las gotas
              de ti.

2.
Reclinas
             tu cuerpo
bajo ese árbol,
 cierras los ojos…

3.
La luz cae
                   susurra en tu pelo
te dora los labios.

4.
Cubierto de niebla
                             despiertas,
hueles a tiempo
                        a humedades pasadas.
Miras
las aves de cromo
el espejo de un rascacielos,
el andar vacío
de ojos
que no reconoces.



Beatriz Osornio Morales.
del poemario "Las ciudades de Adán y Eva"

lunes, 29 de julio de 2013

En mi reciente visita a México me encontré este texto. Es un poco extenso pero creo que vale la pena compartirlo con ustedes, queridos lectores, pues yo también  sentí el cambio y me preocupa sobremanera. Si a alguno de ustedes le parece oportuno compartirlo por favor hágalo con libertad.

La nueva contracultura en México

Parece inconcebible saber que mi pueblo de nacimiento se ha convertido en parte de una realidad horrenda e insegura, la violencia e infiltración de la retorcida cultura de los carteles. Siempre que pensaba en ese lugar  era con el sentir  de que aquel terruño era el centro de lo que significa la palabra “patria”  y ya ven, solo hizo falta un sexenio de enfrentamientos contra los supuestos líderes del narcotráfico para que se despertara el avispero, ahora hasta las esquinas más remotas padecen su veneno.

Dicen que  los comuneros también están siendo parte de la red de extorciones que estos grupos ahora ya también armados a lo descarado, han ido formando, algunos como tentáculos de las cabezas grandes, o halcones informantes, y otros que supuestamente se han formado para hacer frente a los carteles, han estado también extorsionando a tenientes de pequeños negocios de la localidad y alrededores, bajo la excusa de cooperar para poder ser protegidos. Ya no se sabe de quién cuidarse, pues ambos grupos utilizan la fuerza y la amenaza de las armas largas para intimidar a las personas. Sé de algunos miembros de la comunidad que han sido secuestrados y extorsionados,  gente que ha trabajado toda su vida para tener lo que tienen, o por el simple hecho de parecer un poco mejor acomodadas económicamente que el resto,  han sido víctimas de esos monstruos. No me gustaría saber los horrores por los que los hacen pasar.

Lo peor de todo es que la situación no da para cuándo pueda tenerse bajo control. El nuevo gobierno está muy ocupado en sus políticas contra la inflación, su desarrollo comercial y de apariencia, la productividad que seguramente no se reflejará al final del sexenio, porque nunca hay claridad en la entrega de cuentas (los informes son otra cosa)  y resulta que  apenas unos cuantos se verán beneficiados y serán ellos mismos,  lo malo es que todas esas políticas son  entre paréntesis de gestión en gestión. Lo importante de una sociedad es su gente, su educación,  su modo de vida, su cultura, y eso es lo que se está descuidando en México.
Mencionaba al principio el término “cultura de los carteles” la razón es que esos supuestos “caballeros templarios” que según son un grupo emergente del cartel La Familia, han estado instigando a la juventud más preciosa con sus labias sucias a creer en las armas como un medio de poder, regalando a los niños en festividades y a hurtadillas en las calles pistolas de juguete, pese a la supuesta prohibición de su venta en jugueterías,  por todos lados se ven niños jugando a los vaqueros, a la policía, a los soldados,  pero sobre todo a los MALOS, futuros miembros de alguna de esas manadas.

Y pensar que  unas cuantas de las caras de gente involucrada me fueron familiares durante la infancia, me duele en lo más hondo del corazón. Mi lugar de nacimiento ya no es un lugar seguro, donde se puede andar con la libertad inigualable de cuando estábamos creciendo. De hecho, el pueblo cada vez está más lleno de caras desconocidas, hasta las conocidas parecen distintas por la desconfianza. Hay camionetas patrullando el pueblo durante el día y la noche, la gente ya las conoce y se esconde de ellas. Es una cosa que da horror.

No quiero que se tome esto como un simple momento deprecativo. Me gustaría que hubiese más gente interesada en discurrir este asunto, el asunto de la educación, su accesibilidad, su honestidad y eficacia,  pero entiendo perfectamente que mucha gente no habla por miedo, yo mismo soy presa del temor a que mi familia que vive allá pueda llegar a ser víctima de un secuestro o algo así, pero no solo ellos, los que más preocupan los niños, su potencial, su futuro.

Quisiera alertar a los padres de familia de todo niño, a que se unan en una campaña de valores contra las armas, que en lugar de pistolas (aun en juego)  se agarren a la educación, que sea esta nuestro motor, lo que dará marcha a una sociedad más sana o ¿pensamos dejar que a nuestros hijos los eduquen sicarios?

Don Augusto Frías.

lunes, 22 de julio de 2013

Conciencia Errática


¿Te ha pasado alguna vez que, recargas la conciencia demasiado hacia un lado, en un hombro, en un tobillo, hacia atrás o hacia adelante?

Te das cuenta y es molesto estar consciente todo el tiempo de un solo hombro, el tobillo que te duele, hacia atrás o hacia adelante.

No quieres ser solo hombro o tobillo. Así que intentas establecer el equilibrio de tu ser por cualquier medio, pruebas muchas cosas pero nada resulta.
No te lo explicas.

 Procuras una mejor postura, la movilización de los brazos, alineas las rodillas con los pies y hasta cambias de zapatos, practicas cargando el bolso en el otro hombro, pruebas modulando la respiración, acortando y alargando su frecuencia, pero este tobillo es una distracción; entonces empiezas a saltar en un solo pie: 

“Dicen que soy, que soy una cojita, y si lo soy, lo soy de mentiritas”
Cambias de pie: “Dicen que soy, que soy una cojita, y si lo soy, lo soy de…”  reflexionas en las palabras y mientras lo haces, te has olvidado ya del tobillo; descubres que en realidad la conciencia es imparcial, es una caja que solo puede estar centrada en un espacio, en un aspecto a la vez, un rayo que solo se puede apuntar en una dirección, no es simultanea, y puede alternar casi involuntariamente; la conciencia es un poco errática y raramente total.



Beatriz Osornio Morales 


Entrada destacada

Teules Sobre la Conquista de la Nueva España, según Bernal Díaz del Castillo.

Parte 2  “Cuando vea los ojos/que tengo en los míos tatuados” –Alejandra Pizzarnik Leyendo la crónica de Bernal Días del Castillo sobre la C...