domingo, 10 de noviembre de 2013

VENTISCA


(ventisca de noviembre)

Noviembre de un año  en vilo,
El viento descubre tu rostro
y  asombra  su rastrear etéreo.

Mientras sigue soplando
por tu sueño adormecido,
a lo largo y ancho de tu piel,
insistente,  asiduo en su caricia.

Al deslizar su lengua de arco iris
en la carne torturada de una parcela,
donde el surco afila el mar del infinito,
 su cuerpo se enjuga  de secreciones
y anemonas invisibles en la lluvia.

Niño o demonio,  el viento,
 su lamer  de sustancia tibia
no sabe de quejido entre labios.

Sabe de mí, de ti
de mi pelo arremolinado en la frente,
meciéndonos como rama
que sostiene soles en su nido.
De allí  te miro
con un temblor de tiempos persistentes

en mi costado.



Beatriz Osornio Morales :imagen tomada de la red.

Nota: Esta es la primera parte de un poema largo en proceso, el título del poema está todavía en tela de juicio "Desolación" o "Ventiscas" de momento lo presento así, a ver qué les parece.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La Multiplicidad y El Reflejo


La multiplicidad y el reflejo


Cuando las cosas se doblan por la mitad, se tiene la sensación de que algo en ese objeto se multiplica, no se sabe porqué, quizá sea ilusorio pero la experiencia interior que descubrimos es real.

Para mí la multiplicación de las cosas siempre ha sido un tema fascinante. La primera noción que tengo sobre la multiplicación viene muy del pasado, de ese pasaje bíblico sobre la multiplicación de los panes y los peces, la cual fue posible  solo mediante la división en porciones del pan y los peces, a mi corta edad fue algo que dejo huellas duraderas. Siglos después, (o antes, si vemos la historia del mundo y no la nuestra, el uso del espejo en otros materiales como el metal, sucedió  más de un milenio A. C según se dice hay indicios) a imagen del agua se inventó el espejo, del  término latín  specullum, en el cual pueden las personas observar su imagen y a la vez, sentirse seres diversos.

Se edificaron ciudades a la orilla de ríos, lagos o mares. Se construyeron casas y ventanas en las casas para dejar entrar  luz y seguir recordando el agua. Más tarde se edificaron rascacielos, todos cubiertos de vidrios y espejos, estructuras tan altas y cruciales en localización dentro de una ciudad, que los reflejos mostraban todo lo de alrededor, incluso se podía ver el cielo en las paredes de las mismas, y los hombres se maravillaron de ver que los edificios, vistos por medio de otros edificios,  producían la multiplicación de estos, los rascacielos se multiplicaron, el mundo se abría.

Los reflejos crean la visión de multiplicidad, por medio de reflejos podemos ver lo que no alcanzan a ver nuestros ojos por sí solos, y es de ese modo que el reflejo tiene un valor especial para mí.



Beatriz Osornio Morales.


viernes, 1 de noviembre de 2013

DRONE




Un insecto se siente pesado como si llevase puesta una armadura de metal. Pero no es cualquier tipo de insecto, este se sabe insecto,  aunque después de mucho pensar, comprende que debe ser igual que otros insectos y que podría estar atrapado en un objeto metálico.

 Tratando de escapar, revolotea sin descanso. Las delgadas hojas que forman sus alas, se mueven frenéticamente, emitiendo un sonido  parecido al ruido de las moscas gigantes,  pero más agudo.

Al volar alrededor de la lámpara encendida, la fricción que producen sus movimientos emite un ruido desgastante, aun así, la mujer que lee a la luz de la lámpara, ni siquiera nota la diferencia entre esto y un insecto normal,  es ofensivo para el insecto que se siente distinto.  La mujer ignora las moscas  el mayor tiempo posible, sabe que al final, presa de la impaciencia terminará por matarlas apresándolas en la palma de su mano, o aplastándolas contra algo con un trapo.

 El insecto nota que la mujer sigue con la mirada clavada al objeto amarillento entre sus manos.  En un intento por atraer su atención,  vuela sobre lo que parece un plantío vegetal de especies negras, olivares bajo el crepúsculo quizá; la mujer enfadada, tira un manotazo y la molesta mosca es derribada, ¡al fin!

  Al bajar la mano, la mujer observa que una gota de sangre cae en la página. El  dolor inaudito del golpe revela una oscuridad incompresible para ella, y el insecto azul que por fin se muestra inerte  parece un metal derruido, objeto inservible.





Beatriz Osornio Morales , imagen tomada de la red.

sábado, 19 de octubre de 2013

LA SOMBRA DE LA NOCHE




Al tiempo de abrir la página en blanco,
salieron bandadas de insectos volando.
Me pregunte, de donde vendrían las hojas
del otoño en mayo.
Por la ventana entraba la sombra del árbol
que ayer tenía flores,
se echó como un gato  en el suelo del libro
que intento escribir a diario;
a la sombra de pronto le brotaron recuerdos
de una tarde blanca en  olvido,
 pase mi mano por su pelo hasta que dormía.
Al dormir, la sombra se puso pesada como el plomo.
Con sonidos de cuerda en tensión
los insectos regresaron a la página en blanco,
uno a uno, a debatir el sueño.


Beatriz Osornio Morales


viernes, 11 de octubre de 2013

RECAIDA DE SILENCIO


 

 
Me pongo a no hablar de todo

como si fuera monopolio de oídos,

y el bullir  de voces alrededor…

fuera de mí

penetra la casa, la calle sola

la ciudad en protesta.

 

Las voces distantes

en el otoño

se acercan tanto,

tan cerca

que solo se hacen alcanzables

en el alma de un colibrí.

 

La voz de una hermosa mujer canta

“I want you to stay”

Mientras la gente

hace mil preguntas,

ella canta,

en medio de todo,

yo me pongo a seguir callada

porque cuando  escucho,

el silencio habla.

 

A veces el silencio habla de mí

otras veces habla del mundo,

hoy el silencio me habla de ti

y de silencios presentes.

 

 

Beatriz Osornio Morales, IMAGEN tomada de la red.

miércoles, 2 de octubre de 2013

ALGO DE MI


Mencione una Persona Querida.

 

Esta mi amada madre Victoria, y mis hermanas, Cony, Elizabeth, Magda y Judith;  en cada una encuentro un ángel de la guarda. En seguida, a la misma altura quizá está mi padre Juan, mis hermanos Ben, Chuy, Jim,  Jake y Abraham, otro ángel;  luego mis amigos vivos, que ya solo quedan unos cuantos avivando la llama de la amistad desde muy cerca y a distancia, siento que les debo la vida, es decir, el placer de la amistad.
En secreto y en un lugar especial tengo a Heráclito, a Cortázar, a Gastón Bachelard, a Válery, a Baudelaire, Verlaine, Bataille, más bien su erotismo dramático, su Rayuela, Su Río incesante, sus Poéticas, sus Flores del Mal, su Joven Parca, su Poesía Maldita.

Recientemente nace en mí un nuevo afecto, Virginia Woolf, aunque está muerta, está viva, lo prueba el resuello de sus palabras que son como algo dicho al oído. También Sartre está muerto y es el mejor compañero, un verdadero amigo del alma en que decía no creer, pero que en su trabajo desmintió muchas veces al afirmar la libertad humana y sus posibilidades, reafirmó eso que llaman ser y que sería inconcebible sin eso llamado alma o espíritu. Tenemos nuestras diferencias como con los buenos amigos.

El bueno de Jaime, me ha enseñado que no es vergonzoso ser medio reaccionario, por el contrario. Ser reaccionario no quiere decir que sea un Apolíneo o un Sádico sin filosofía. Admiro que no le de pena romantizar de vez en diario. Larios en cambio, piensa en direcciones alternas, lo mismo que imagina siente, y lo que siente lo inquieta, es un gran ser. Y Borges, caray, el que tiene a Borges de amigo tiene un tesoro que compartir; su mente es una cartografía de mundos ocultos e inquietantes de la realidad.

Este mundo virtual es otro oasis de identidades que inspiran cariño, y es inevitable no encontrar entre ustedes un tal para cual, un tal para mi.

El corazón no puede decidir entre un querer y otro, éste sigue queriendo aun cuando siente que se le acaban los cariños. Nunca podre responder el cometido de mencionar una persona querida, quiero demasiado y me gusta.
 
Sientanse libres de mencionar una persona querida, si pueden.
 
Beatriz Osornio Morales, imagen tomada de la red.

martes, 24 de septiembre de 2013

Pensamiento Urgente



Pensamiento Urgente

Debía ser algo para pensarse en el momento.

Daban las dos de la mañana y parecía que el sueño se había excedido. Enseguida supe que era un pensamiento el motor de aquella sensación,  algo pensado desde el sueño quizá,  algo que al despertar  estaba claro,  pero esa claridad duró un solo instante, luego se esfumó.  Así que podría decirse que en realidad, mientras escribo, el pensamiento no es ya  una imagen intacta, más bien  una como nube flotando en la montaña. El día que salimos de Morelia amaneció esa misma nube en la punta de la montaña, luego llovió de manera intermitente, la nube se transformó  en una  niebla ligera que se extendía hacia la ciudad, pero no desaparecía del todo, debía ser más  bien que ese pensamiento nos vino siguiendo todo el camino,  porque en la madrugada  del siguiente día  llegamos a Puerto Vallarta  y seguía lloviendo.

Y hoy, justamente hoy, días después de aquel arribo,  el pensamiento se convierte en urgencia.  Hay algo que debe pensarse. Trato de establecer  el génesis,  los puntos y aparte. Pensar puede ser ¿un acto frugal? no lo creo.  Aislar las ideas para dar forma a un pensamiento concreto es lo importante del asunto, pero siento que al aislar cada idea y concretarla, es como vivir solo las consecuencias de éste, o de una acción sin importar sus orígenes, y quizá ni la acción misma.  ¿Será la idea sin origen implícito un pensamiento verdadero? ¿En dónde está  la limitación de la lengua para  conectar  palabras que contengan la realidad pensada sin olvidar el origen, la fuerza que originó su idea?

Yo pienso en mi madre, la pienso en este momento pero tengo la sensación de que he estado pensando en ella  desde mucho tiempo antes, en alguna parte de mi mente ha estado su imagen dando vueltas por un tiempo. El origen de ese pensamiento no lo sé. Vivo el impacto, la consecuencia. Experimento la nube flotando en la montaña. Será difícil saber lo que provoca el pensamiento en primer lugar, sin embargo, tengo claro que he de telefonear a mi madre uno de estos días, de estas mañanas.

Sucede a veces que al final se aclara cualquier origen, y hay otras veces que las pequeñas cosas no importan, importa el instante, el impacto, el presente, la idea, el pensamiento, esa es la urgencia,  lo demás pierde peso, tamaño y forma,  como la nube que se dispersa en lluvia por la ciudad,  llevándose  los pasos de ayer  y  dando cabida  a un nuevo camino.



Beatriz Osornio Morales.Imagen tomada de la red.

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