sábado, 21 de marzo de 2015

Un recuerdo Informal.



Dejémonos de formalidades y hablemos de un recuerdo, el recuerdo de cualquier día que  te venga a la mente en este momento.

Yo recuerdo un día que viajábamos por Florida, de Fort Lauderdale a Key West, el más lejano punto al sur del país, al cual los nativos llaman la milla cero. Ya habíamos pasado por Miami hacía rato, pero no nos detuvimos a turistear en la famosa ciudad, sino que manejamos de largo: Entrando a la delgada franja de tierra que rodea el mar, el cielo seguía claro, por lo que el azul del mar alrededor de aquellas islas de tierra mar adentro, lucía un azul turquesa perfecto, ese que solo se encuentra en el Mar del Caribe. Ese era el paisaje que disfrutamos por largos tramos. A ratos solamente la carretera o el ancho de largos puentes entre islote e islote, entre cayo y  cayo, era lo que nos sostenían, de otra manera, la sensación era la de ir desafiando las posibilidades de la gravedad, manejando sobre el agua en nuestro coche rojo. Todo alrededor era agua y la vista al frente,  la  perfecta imagen del concepto que se tiene  de la perspectiva.

De pronto, de unas delgadas borrascas, que aparecieron de la nada, se empezaron a formar rápidamente nubes pesadas que parecían  monstruos,  me sorprendió tanto ese efecto de la transformación de las nubes que quise escribir el suceso. Busqué en mi bolsa algo para escribir, solo encontré un papel fragmentado y arrugado, en el que escribí algo así: “En los Cayos, cuando ves las nubes, la cabeza de un pájaro se  convierte en medusa” las nubes crecen tan a prisa más grandes que el volumen de los Cayos mismos. Palabras más, palabras menos.

Guarde el papel en la bolsa con descuido. Después de varios días recordé lo ocurrido y quise pasar lo que escribí en mi cuaderno que había dejado en el hotel, el de la torre Eifel, pero no encontré el dichoso papelito por ninguna parte, tampoco recordaba las palabras exactas, solamente el suceso.
Hoy que ya casi olvidaba todo lo ocurrido entonces, encontré el papel entre la pasta dura del cuaderno y las primeras páginas, así que escribo y comparto para no olvidar nuevamente mi primer encuentro con medusa. Era un 20 de Junio de 2014.



B.O.M

16 comentarios:

Rafael dijo...

Interesante recuerdo que hoy dejas en tus letras.
Un abrazo.

jfbmurcia dijo...

Un recuerdo similar lo tengo de un viaje de trabajo a Dinamarca. De la parte continental a la insular, atravesando puentes eternos, flanqueados por parques eólicos y sobrevolados por inmensas bandadas de patos volando en uve. Y dentro del coche mis ganas infinitas de vender cosméticos allende los mares.
No sólo de escribir vive el hombre. Al menos en mi caso. Un abrazo

taty dijo...

Escribimos para no olvidar. Tengo un texto escrito a orillas de un río, en una tarde de viaje. A ver si lo consigo, lo publico y de paso te cito :)

Besos!

BEATRIZ dijo...

Ya hablaste taty, no dejes de avisarme para ver tu publicación.

Abrazos, muchos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Beatriz, esos papeles, al fin los encuentra uno, y terminan siendo un buen post, un poema inolvidable, o un buen cuento. Un abrazo. Carlos

Gizela dijo...

Solo una Escritora, pude darle tanto lustre al encuentro con Medusa jajaja!!
Lindo escrito, fresco e ingenioso!!
Me ha gustado mucho!!

Besosssss
Y linda semana!

Conchi dijo...

Aunque no hubieras encontrado el papelito, con tu buen hacer hubieras sabido dejarnos el mensaje deseado Beatriz.
U abrazo.

Belén Rodríguez dijo...

Por algún motivo el azar quiso que esperases para contarnos tu recuerdo.
Besitos.

Leticia Garriga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leticia Garriga dijo...

Una crónica breve , salpicada de impresiones que permiten disfrutar y reflexionar contigo. Me encanta tu versatilidad. muchos besos Bea.

Pedro Luis López Pérez (PL.LP) dijo...

Vengo del blog de Conchi y me ha encantado tu espacio; por lo cual, si no te importa, me hago seguidor de tan bello Rincón, que es el tuyo.
Abrazos.

BEATRIZ dijo...

Bien venido Pedro Luis, aquí está tu casa.

Julie Sopetrán dijo...

Sin el recuerdo... No tendría sentido el presente. Me ha encantado recordar... leer, tu recuerdo. Un beso.

Sara dijo...

Gracias Beatriz por tu visita a mi blog y tus cálidas palabras sobre mis fotografias...tienes un rincón precioso, me gusta mucho como escribes...seguro que vendré en más ocasiones si me lo permites.
Un placer.
Te dejo un saludo

Rendan Laveriz dijo...

Ojala nuestra mente actuara como un almacén de recuerdos al que poder recurrir siempre que queramos. Un abrazo compañera, seguimos fabricando nuevas cosas que recordar.

anuar bolaños dijo...

Viajar siempre nos mueve más por dentro que hacia afuera.

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