jueves, 22 de enero de 2015

The Graveyard Book




“Había una mano en la oscuridad,  y sostenía un cuchillo”

Esta  es la frase que da comienzo a The Graveyard Book, un libro que tenía entre mis inquietudes de lectura desde hacía tiempo. Por fin se me hizo leerlo y quería comentar algo al respecto mientras leía pero cuando me di cuenta, ya había terminado de leerlo. Es uno de esos libros que te enganchan desde el comienzo y no te sueltan hasta que se consuma la historia entre sus páginas.

Está clasificado como un libro infantil, lo cual podría dejar un interrogante en el lector por los tópicos que trata, la vida y la muerte, el crimen del asesinato, etc, el caso es que su narrativa ágil y su lenguaje claro permiten al lector adentrarse con naturalidad en la magia de lo sobre natural, y por supuesto, disfrutar la inmersión en sus excelentes atmósferas.

“Owens! - llamó la mujer pálida, en una voz que podría haber sido un murmullo de viento entre el pasto largo -Owens! ven a ver esto”

Un niño que por una desgracia familiar termina viviendo en un cementerio hasta su adolescencia, es el personaje central. “Un cementerio no es normalmente una democracia, y aun así,  la muerte es la gran democracia,  y cada uno de los muertos tenía una voz y una opinión sobre si a un niño vivo le debería ser permitido  quedarse”

 Los muertos se convierten en su nueva familia, en sus maestros y amigos, pero llega el día en que lo que los muertos pueden enseñarle ya no es suficiente. Un secreto de su pasado le es revelado. Entonces se enfrenta a sus propias inquietudes y a terribles enemigos que ni se imaginaba existían.

Es una historia inquietante y llena de magia. Yo lo he leído en inglés, pero supongo que hay traducciones. Es del autor británico Nail Gaiman, que al parecer tiene otros libros infantiles. Para mí es un verdadero respiro literario, con reservas sobre la clasificación. Los niños mayores de 10 años quizá pueden leerlo sin problema creo yo, pero los menores, queda a discreción de los padres. Si alguien lo ha leído sería bueno intercambiar opiniones. Ese es uno de los motivos de este post.

“-¿Cómo esta ella?
-Le quite sus recuerdos –dijo Silas- Regresarán a Glasgow, ella tiene amigos allá.
-¿Cómo pudiste hacer que me olvidara?

Silas contesto: La gente quiere olvidar lo imposible, esto hace su mundo más seguro.”



Beatriz Osornio Morales. Imagen de la red.

sábado, 17 de enero de 2015

Paisajes de Vuelo

 


















Frente al mar

pienso en esas historias que las olas se traen entre manos

y me parece que hay un colibrí cerca del mirto

el único que florece en el otoño


Las distancias chocan en la orilla

mojan mis pies y sé que pronto

el mirto va a morir o a dormirse  por el abisal del invierno


Sobra decir que el colibrí también

dialogará  entre las olas de otras orillas

donde no es invierno


Por lo tanto

aquí  estamos su cuerpo y el mío

fundidos en paisajes de vuelo





Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

viernes, 9 de enero de 2015

SIMBOLISMO Y METAFORAS


“Nunca antes te he visto,  pero eso no quiere decir que seamos completos extraños”


En alguna parte de “Kafka en la Orilla” Murakami dice que el simbolismo y la poesía han estado siempre unidos. No recuerdo las palabras exactas pero ese era el mensaje central que me llamó la atención por lo siguiente.

A mí no me falta atrevimiento para aseverar que no solamente la poesía está ligada con el simbolismo, sino que por medio de cuerdas invisibles, la poesía  y el simbolismo juntos, conectan algo en las personas que viene y va más allá de las palabras, un significado que no es revelado sino hasta el momento de ser escrito, y no es sino hasta entonces que los símbolos acuden como un acto de revelación al mundo de la palabra.

Los objetos hechos por humanos son metáforas de la imaginación y el sueño del hombre. De allí que surgen aforismos como “cada cosa se parece a su dueño” más aun, en el transcurso de nuestras vidas vamos encontrando que los gustos y las tendencias individuales revelan cierta parte de identificación entre una persona y un objeto; A Consuelo por ejemplo,  le gusta coleccionar jueguitos de té en miniatura, Manuel tiene una gran colección de gorras de beisbol, en ambos casos no importa mucho el valor económico, sino que es más bien una forma particular de ver el mundo, inconscientemente quizá. Más de un individuo puede coincidir con Manuel o con Consuelo, o puede gustar más de las flores, los zapatos, la ropa, etc. Pero habrá siempre algún detalle único, personal en las particularidades de los objetos que cada individuo prefiere.

Esos son ejemplos claros de que en nuestra vida vamos en busca de encontrar o construir metáforas de nuestra existencia. Las mentes creativas van a la cabeza, guiados por la imaginación y los sueños. La poesía es la epitomía de esa realización.



Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.


viernes, 2 de enero de 2015

Del norte al azur





Esta página en blanco
una pared que escalar
el toque de las plumas
se habitúa a su juego

Después la terraza llana
para plantar estrellas
y ascender del subsuelo
tomados de la mano

Crece el sol en lo alto
del polo norte al azur
de esta montaña blanca
 al zenit de las palabras.



B. O. M. imagen de la red.


lunes, 22 de diciembre de 2014

LA PALABRA HERACLITIANA


 




Estudiando un poco el pensamiento de Heráclito con respecto del Logos, vocablo del griego que en Occidente se utiliza frecuentemente para significar el término “palabra” así como también para el vocablo “razón o medida”, y partiendo de su propia definición retadora “El Logos, (el cual es) como lo describo, prueba incomprensible, ambos, antes de que sea oído y aún después de ser oído. Porque aunque todas las cosas suceden de acuerdo a la palabra, muchos actúan como si no la experimentaran, aun cuando ellos experimenten tales palabras y actúen como lo expliqué,  como cuando yo separo cada cosa de acuerdo a su naturaleza y estado, como es; pero para el resto, la falla está  en no  notar lo que hacen después de despertar, justo como se olvidan de lo que hacen cuando duermen”  este fragmento de su libro es del mismo estilo provocador y en apariencia contradictorio o negativo que ya en su tiempo le valió el apodo de “El Oscuro” por medio de su estilo y apófisis es posible llegar a la realidad de que la fuerza de la palabra es el verdadero destino humano, no solo eso, sino que su efecto nos lleva a travesías insospechadas: “El relámpago dirige todo” El relámpago es luz, fuego del Eterno Fuego. “Este cosmos (la unidad de todo lo que es) no fue hecho por seres mortales o inmortales, sino que siempre fue, es y será fuego eterno; encendiéndose según medida  y apagándose según  medida” dicho esto con referencia al Logos, la palabra universal; Heráclito nos deja en manos y a expensas de la palabra como la verdadera naturaleza humana, y el fuego como la fuente cósmica de todas las cosas del universo. “Por tanto es necesario obedecer lo universal; pero aunque el Logos “la palabra” es universal, la mayoría de la gente vive como si ellos tuvieran un entendimiento privado”

Curiosamente, en la versión religiosa del catolicismo, el libro del Génesis narra como todas las cosas del universo también nacen, son creadas por medio de la palabra “Dios dijo, háganse las aguas, y hubo agua, hágase la luz, y hubo luz” las criaturas del universo y las cosas se hicieron” todas las cosas fueron por la palabra, el destino de la palabra de Dios. Quinientos años después de Heráclito, el Apóstol San Juan hace notar que “En el principio, era la palabra, / y la palabra estaba ante Dios” por esto es evidente la fuerza de la palabra en toda lengua; el ser humano de todos los tiempos, no solamente subsiste  por el poder de la comunicación a base de vocablos, sino que éstos persisten a través  del silencio y después de tempestades históricas. No sería exagerado decir que un ser humano se mide por sus palabras.

Heráclito supo reconocer ese fuego que arde y se apaga sin extinguirse,  ya fuese que haya relación entre su pensamiento y la teoría religiosa, o que se trate de una mera coincidencia, y  sea más bien como lo menciona él mismo en la parte que habla de “Physis” Naturaleza, nombre que se cree fue parte del título que dio a su libro, cuyo título se completa “Sobre Naturaleza” y que en realidad, otros filósofos habían empleado previamente, libro del que sólo se conservan  fragmentos recolectados posteriormente a su muerte, dato común en escritores del periodo Presocrático: “Yo investigué mi naturaleza” “Las alternancias del fuego: primero, como mar, y de mar, mitad tierra y mitad relámpago disperso como mar, y medido en la misma proporción como existió antes que se convirtiera en tierra” De dicha forma alquímica establece su pensamiento de la continua transformación de la materia  del universo y por ende, de nuestros cuerpos como parte material del mismo; lo que también nos situaría en la cosmología actual del Big Bang, La Gran Explosión de donde surgen todas las cosas, y relacionando la naturaleza cíclica de transformación en el universo. Esta relación con sus reservas como lo menciona Richard Geldard en su libro “Recordando a Heráclito”  “Hay, claro,  cierto debate acerca del rol del sol en la formación de la vida. Actualmente, algunos proponen que la vida pudo haber comenzado en fisuras volcánicas en las profundidades del mar, sin el beneficio de la luz solar. Sin embargo, el sol todavía se preserva como la fuerza generadora de todas las cosas vivientes” puesto que otros planetas de nuestra galaxia más distantes al sol no producen vida.

Y siendo que la vida depende de manera tan vital, del sol que es fuego y de la palabra (Logos) razón o proporción que también es fuego que fluye, los hombres somos universos de fuego, un fuego de ese fuego nos transita y a su paso nos transforma. Por medio de ese fuego hablamos, el fuego se transforma en palabra. La palabra Heraclitiana es no solamente río, sino que también es fuego.



Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

Y con este post les dejo mis mejores deseos para la Navidad y el Año nuevo. Que todos sus propósitos se logren en la justa medida.

martes, 16 de diciembre de 2014

Diarios de Abril

Día 10

¿Todos los ingleses hablan con nerviosismo? Pregunté a Ariel después de pedir informes en la estación a uno de los empleados de cómo llegar al centro de Lincoln, sin hacerse esperar, como  en busca de romper el nerviosismo, el hombre instigó la conversación. Esa disposición al dialogo me sorprendió, debo admitirlo. En Estados Unidos, la gente no se presta mucho para las conversaciones, sobre todo si no te conocen. Pero aquí, el pretexto perfecto para iniciar una conversación es el clima, y en la primera oportunidad te cuentan hasta lo que han desayunado en casa, las bromas de tal o cual programa, qué buen lad el señor. Las direcciones no las dan claras, eso sí, te dicen que camines hasta el final del camino, des la vuelta, pases la subidita, el parque y a una o dos casas está lo que buscas, y a tu suerte con sólo esas direcciones. Afortunadamente, el primo de Ariel llegó a tiempo.
De camino al centro, Rudolf nos aclaró lo del acento inglés, a mi me sigue pareciendo nervioso, pero según él, es el ritmo que le ponen en cada región, en el sur hablan ligeramente más pausado. Lo que es yo, no encuentro mucha diferencia, y las damas hablan como si te quisieran cuando te encuentras en una conversación, por lo más casual que sea, no sé si “Darling” es una forma de acercarse o de mantener la distancia. Así, sorteando trechos, distancias, cruzando puentes parlantes,  llegamos al centro de Lincoln, donde pasamos toda la tarde turisteando por una larga calle de escaparates con vitrinas de cristal, casi todas las puertas suenan una alarma tiiilin al abrirse.

 
Día 11

Al siguiente día volvimos al centro. A pesar de ser una ciudad pequeña, construida en una colina con flecos industriales a las afueras, Lincoln puede ser encantadora por su arquitectura. Es bien conocido que los mexicanos son los amantes del adorno, pero llegando a lugares como Lincoln, uno se da cuenta de que a los ingleses no les desagrada el detalle, más simétrico quizá, neoclásico y hasta gótico, pero donde yo creo que radica la diferencia es el color. Aquí todo es sombrío la mayoría del tiempo.
Aunque en abril ya es primavera y se disfrutan algunos soleados eventuales, todavía soplan los vientos nórdicos por todo el país. En la mañana sale el sol o amanece lloviendo, el cambio siempre es inesperado, -nos previno Rudolf de llevar paraguas-
Subimos la cuesta por el gran andador que divide la ciudad en dos. De forma perpendicular, la ciudad está dividida por un río de cisnes, góndolas, terrazas, tabernas, restaurantes, cafés, puentes y una plaza abierta, donde juegan los niños con las palomas, hay  un monumento de algo que parece bronce, donde dos seres  gigantes tratan de alcanzarse desde un lado del río al otro, como lanzados en un abrazo también abierto.
El andador, siempre poblado por transeúntes que gozan del buen vestir, lugareños y visitantes andan sintiéndose observados por los escaparates de vidrio, esos pasadizos que dan a los comercios abiertos. En el exterior todas las tiendas parecen bazares de antigüedad, pero al interior se consigue todo tipo de cosas, desde libros usados, arte, teteras de colección, chocolate Cadbury´s, panaderías de pies rellenos de vísceras –yuck!- , los famosísimos panquecitos con arándanos o moras son otra cosa,  y hasta tiendas de importación china se encuentran, más bien nunca faltan.


En la cima de la colina se sienta una catedral muy grande y los restos de un castillo. Las torres de la catedral son altas y agudas,  para prevenir una caída de cielo -con la cantidad de lluvia que cae en estos lugares, habría aplastados adentro, pero el cielo se rasgará al caer en los picos de las torres, o los techos triangulares, no tendrán que sopesar el cielo- pensamientos como este cruzan mi mente, mientras camino ignorando las explicaciones de Rudolf a cerca del estilo arquitectónico, y las preguntas de Ariel sobre lo mismo.


Beatriz Osornio M. De un viaje que realizamos al viejo mundo en el 2010.
 Imagenes de la red.

viernes, 5 de diciembre de 2014

A FINAL DE CUENTAS (de Simone de Beauvoir)



“No hay muerte natural: nada de lo que sucede al hombre es natural puesto que su sola presencia pone en cuestión al mundo. La muerte es un accidente, y aun si los hombres la conocen y la aceptan, es una violencia indebida.

Durante las vacaciones de finales de Junio y principios de Julio del 2014, me propuse terminar de leer el libro de Simone de Beauvoir “The Prime Of Life” obviamente era un proyecto ambicioso siendo Florida nuestro destino y con un itinerario súper  apretado. Solo una actitud obstinada podría llevar a cabo dicho acto que yo por poco y dejo a medias, pero lo terminé.

El libro es un extenso trabajo autobiográfico narrado no exactamente en forma de diario, es un estilo entre diario y  ensayo,  donde la autora aborda no solamente datos de su vida personal, o con Sartre su compañero, sino que también aborda inteligentemente los periodos de la preguerra,  detalla el proceso previo, y lo sucedido durante esos terribles años de La Segunda Guerra Mundial, así mismo,  el después, las secuelas que a final de cuentas también son parte de toda guerra. 

Es el trabajo autobiográfico que continua "Memorias de una joven formal",  hasta 1944-5. Voy a especular sobre el título que le pueden haber traducido al español “A final de Cuentas”  del inglés al español bien podría llamarse “La Flor de la Vida” naturalmente, tratándose de una autora francesa, el título original debe haber sido distinto al que le dieron al inglés.

No agotaré los argumentos de su narrativa, simplemente quiero compartir que a través de este trabajo, fui descubriendo que Simone era al final de esta etapa una mujer con conciencia social. Supo plasmar en su trabajo literario, no solo su inteligencia consciente sobre los conflictos sociales de su tiempo, sino que abordó sus experiencias con la alta estámina que la caracterizara. Era una viajera y exploradora incansable, le gustaba planear meticulosamente sus viajes y recorridos en su propio país como en otros países de Europa. Cualquier alteración o retraso en la ejecución de sus planes la enfurecía sobre manera. Pude observar que en este ensayo nos descubre también sus propias flaquezas. Su vigorosa energía podía llevarla a extremos puntos de vista sobre otros y hasta sobre sus propias experiencias. Antes de la guerra podría pasar por una mujer frívola por su extremo individualismo. Ella misma reconoce en alguna parte de este trabajo que los conflictos de la guerra le enseñaron la solidaridad y humanización que proyecta en su filosofía social en su madurez.

“Es imposible asignar un día particular, semana o hasta un mes donde mi conversión tomo lugar. Pero no hay duda de que la primavera de 1939 marcó un derramamiento de agua de vida en mí. Renuncié a mi forma individualista y anti humanista de ver la vida. Aprendí el valor de la solidaridad”

Después del libro que termine de leer en el camino de regreso a casa, leí en la red una entrevista que le hicieran a Simone de Beauvoir sobre el feminismo; el cual encontré lamentable (por el hecho de la imposibilidad de tratar el tema de la maternidad como punto importante en el feminismo, ella no tuvo esa experiencia).  En la entrevista se muestra plenamente feminista,  aunque no me sorprende su actitud radical, pues su personalidad fue siempre extrema. Hasta 1945 todavía no adoptaba ideas feministas aunque ya estaba un poco más comprensiva con las mujeres.  Quizá yo encuentro el feminismo radical como algo sospechoso por la razón de que como ella misma, a mi no me ha costado demasiado convivir y entablar una relación más o menos igualitaria intelectualmente con los hombres, incluso en muchos de mis textos los personajes son hombres, por lo que he tenido que pasar mucho tiempo conviviendo y estudiando  de cerca la forma de ver las cosas desde el punto de vista de los hombres,  en situaciones específicas claro. Yo no pretendo haber realizado actos con el fin de influenciar la conciencia de los demás.  Hasta hoy me ha bastado pensar (quizá me equivoque)  que  si  uno es  capaz de mostrar el pensamiento escrito, de alguna manera, eso inspirará el pensamiento de otros, el cual irá mostrando y enriqueciendo el autoconocimiento, parte fundamental para ser realmente libres, o ser lo que se quiera ser. La conciencia es el primer paso a la plenitud.




Beatriz Osornio Morales