lunes, 1 de septiembre de 2014

De un Domingo de Nostalgias





Imagina el viaje de la espuma 
al romper en la orilla del mar, 
se pueden sentir 
en los pies descalzos sus distancias
y al mismo tiempo su cercanía.

Su caricia es lo más cercano 
a un aliento de plenitud,
su distancia es absorbida por la porosidad
de la arena.

Las distancias se sortean echando espuma,
mientras una caricia permanece
en la memoria de tus pies.





B.O.M. imagen de la red.

lunes, 25 de agosto de 2014

Detective de Sueños

Esta historia le tomará un poco más del tiempo ordinario para leer hasta el final, si dispone de él bienvenido. Si prefiere regresar después, está bien, creo se aprecia mejor un cuento que se lee de principio a fin, que si se lee de prisa o a medias. 


DETECTIVE DE SUEÑOS


       No, no me observo mientras duermo como lo soñé un día,  aunque reconozco que me gustaría  poder hacerlo, así que una noche preparé café.
Para mantener despierta  a una persona toda la noche,  y poder descubrir el mecanismo de los sueños recurrentes que venía teniendo desde poco tiempo  después del accidente,  necesitaba por lo menos 500 gramos de grano molido, pero no había café en la casa,  así que puse una olla de agua a fuego lento y me apresuré a la tienda.
      Había contratado un psicólogo que se hace llamar “el detective privado de los sueños” conocedor del asunto, según su anuncio en la sección amarilla donde lo conseguí. El anuncio me pareció sobresaliente del resto por la simpleza en que está redactado:
“ Si persigue sueños sin conseguir alcanzarlos, Si desea encontrar sueños fugitivos,  Si le asecha la sombra de misteriosos sueños, o si tiene sueños recurrentes que le aterran  y desea revelar el misterio de su significado, no lo piense más…llame al Tel. 755-2230  de día o de noche le atenderemos”
     Cuando regrese de la tienda ya hervía el agua, lista para agregar el polvo insómnico. Subí la flama a la estufa;  el hervor no tardó en resolver los gránulos y,  el intoxicante aroma del café pronto inundó de la casa.
El detective llego a los pocos minutos. Era un hombrecillo flaco de peculiar apariencia,  barba tupida y oscura, estatura regular a baja para un hombre, tez almendrada y pelo crespo relamido hacia atrás con alguna sustancia briosa, vestía un traje oscuro.  Al abrirle la puerta, de inmediato uno se imagina un Freud joven. Pero el nombre que dio no tiene nada que ver con la imaginación. Dijo llamarse El Sr. Martínez.
Habiéndose instalado mi detective secreto, café en mano, me desvestí como si estuviera sola. Saqué del cajón de la mesita de luz,  la ropa ligera de dormir, en octubre puede haber todavía una que otra noche calurosa. Miré al espejo, lo que no hago nunca, pero esa noche era distinto, me sentí como cuando alguien sale de casa y de pronto tiene el presentimiento de que no volverá, regresa de la puerta y se despide de las personas con un beso, o ya en la calle voltea a mirar la casa por última vez.
     Por fin, me metí entre las sábanas limpias, cerré los ojos con la respiración un tanto agitada. Hasta entonces, el detective había sido paciente infiriendo apenas una que otra respuesta monosilábica a mis preguntas: Sí, No, Quizá. Esas eran sus respuestas. Estaba yo pensando en eso, abandonándome poco a poco a la suavidad de las sábanas,  cuando de pronto,  oí el ruido de sirenas de la patrulla que ya circundaba la escena. El detective toma su radio y acercándolo a su boca, comienza a hablar mientras presiona el botón trasmisor.  “Primera fase del sueño: Expresión de repentina agitación” se retira la grabadora y la coloca sobre la almohada con el micrófono receptor hacia la mujer dormida. Era un caos, no sé de donde aparecieron todos esos carros. Grito, grito fuerte pero nadie parece oír, estoy atrapada en el carro volcado, el cinturón de seguridad está atorado. Grito más fuerte. En eso noto que alguien más está junto a mí, es un hombre, no reconozco su cara, la tiene volteada hacia el otro lado, como tronchada, también está herido. No puedo más, el cuerpo todo me duele y algo no está bien con mi pie izquierdo, no puedo moverlo. ¿Porqué nadie de entre  todos esos carros viene al auxilio? Grito al recordar un nombre, grito aterrada, “es Andrés” repito como loca, “es Andrés” Luego, todo es oscuridad.
     La mañana siguiente la alarma del despertador no sonó,  desperté tarde y con el cuerpo adolorido, como cuando has hecho ejercicio o te han puesto una paliza. Ya había salido el sol y por poco no alcanzo el tren para mi trabajo.
     Durante el día no recordé nada de lo que había ocurrido la noche anterior, hasta que, después de un largo día de clases ajetreadas y juntas con padres de familia, llegué al cuartito que rento. En mi portafolio encontré un sobre cerrado, lo abrí de inmediato y no podía creer lo que estaba leyendo, hasta que leí el encabezado recordé lo que había ocurrido la noche anterior, mejor dicho, parte de lo que había ocurrido. El encabezado en la carta leía: Significado del sueño recurrente: “Temor a perder a un ser querido”
Sin dar crédito absoluto a lo que acababa de leer, arrugué el papel y lo tiré al contenedor de la basura junto con el sobre. De pronto me di cuenta de que ahora yo tenía mi propia teoría sobre los sueños y no necesitaba un diagnostico para entender me a mí misma.
     Es posible que en los sueños no se nos presenten las escenas detalladas con la fidelidad de las experiencias vividas. Un recuerdo es más simple de contar, así que lo contaré.
Iba sola en el momento del accidente donde el conductor del otro carro murió, según la ley,  salí libre de cargos porque las pruebas señalaban que había sido la otra persona quien provocó el accidente al pasarse la luz roja. Con todo y la determinación de culpabilidad, el hecho dejó en mí además de unas cuantas lesiones físicas, secuelas de trauma. Después de eso empecé a tener sueños parecidos, que de tan parecidos pensaba yo que eran el mismo, salvo algunas variaciones,  también soñaba  repetidas veces que venía una mujer mayor a mi puerta y me entregaba un objeto irreconocible, otras veces eran fragmentos del accidente lo que traía.
     Vaya a saber si un diagnostico cure las emociones vividas, o simplemente el tiempo dirá.


Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.


lunes, 18 de agosto de 2014

CANDIL


Y ese claro oscuro
puerta,          oído,        secreto
que todos cruzan,
Remolino
lunar
                flota
precipita
acaba en estruendo.
Yo
que estoy de este lado
quizá,                  me dijeron del otro
         estoy
como después de pasar por un filtro
de ese oído.
Antes de afinar            la voz
que lo pronuncia             a uno
le nacen piernas
              y la extremidad del corazón,
allí
brotan                   a  cada brote
las hebras
               del sueño  de la muerte.
¿Qué es ese resplandor?      otro candil
para cruzar

el  oscuro gigante.     


Beatriz Osornio Morales 

domingo, 10 de agosto de 2014

PIEL DE VERANO





Inasequible humedad

                       brota de tu rose,
inasequible humedad

               se evoca de tu forma;
humedades existenciales

                 convertidas en mar
deseoso 
                 
                   de ser navegado.




Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

domingo, 3 de agosto de 2014

Ruidos en la Casa





El ruido que oí hace un momento es de otro tiempo, debe serlo, no de tiempos distantes quizá, pero sí de una hora paralela donde crece una flor en la tecla equivocada, así, mientras yo esperaba que ya todos durmieran, resulta que el impropio forastero hace sonar una manija invisible,  un como desarmador con sonido grave y claro, ante el cual,  salgo a prisa del baño a la habitación, y escribo para buscar meticulosamente el escupitajo. 

Donde creí haber escuchado el ruido no hay origen perceptible, al menos que se pueda apreciar con los ojos del cuerpo. Maldigo para  mis adentros, punto y seguido. Luego salgo al pasillo sigilosamente,  con la esperanza de interceptar el huidizo origen del ruido que escuche antes. Me detengo en seco porque creo oír el ruido en otro punto de la casa, esta vez es algo como una hoja que es arrastrada por el viento,  no logro esclarecer dónde, pero definitivamente es dentro de la casa.

Releo el texto inconcluso y me doy cuenta de que he cometido muchas erratas. Entonces, deslizo el cursor en la pantalla, colocándolo en cada error; borro, corrijo, reedito. Listo para imprimir.

Algo me dice que la flor empieza a abrirse mientras bajo las escaleras en busca del ruido que  aun no localizo. Tendré que acostumbrarme a vivir y a escribir con una flor oculta y ruidos de hojas, manijas, desarmadores en la casa.




Beatriz Osornio Morales, imagen de la red.

domingo, 27 de julio de 2014

Malinche

 



Este es el título del libro de la autora Mexicana Laura Esquivel, autora también del afamado libro llevado a la pantalla del cine,  Como Agua para Chocolate.

Malinche, es una novela histórica basada primordial mente en la intensa y trágica relación amorosa que se daría entre el conquistador Hernán Cortez y su intérprete,  Malinalli, mujer nativa de familia noble, de regiones conquistadas en primer lugar por los aztecas. Habiendo perdido a su padre y abuela, fue vendida por la madre como esclava, así que desde muy chica fue de señorío en señorío de la las poblaciones de habla Nahuátl a los de habla Maya, donde fue a dar con el mismo Cortés. Malinalli como sus contemporáneos creyó en un principio que Hernán Cortés era la reencarnación del dios de sus ancestros, Quetzalcóatl,  por dicha razón asume que su tarea es ayudarlo, como intermediaria entre él y los miembros de culturas nativas.

 “Hija mía, tú vienes del agua y el agua habla. Tú vienes del tiempo y vivirás a tiempo y tu palabra vivirá en el viento, y será plantada en la tierra. Tu palabra será el fuego que transforma todas las cosas. Tu palabra vivirá en el agua y será un espejo para la lengua. Tu palabra, tendrá ojos y verá, tendrá oídos y oirá, tendrá tacto para posarse en la verdad, y para decir verdades que serán vistas como mentiras. Y con tu palabra, tú serás capaz de regresar a la quietud, al comienzo donde nada es, donde toda la creación regresa al silencio, pero tu palabra, lo despertará, y tú nombrarás a los dioses y les darás voz a los árboles, y le darás a la naturaleza una lengua para hablar por ti de lo invisible que nuevamente será visible a través de tu palabra. Y tu lengua será la palabra de luz, un pincel de flores, la palabra de colores que tu voz usará para pintar nuevos códices.”(1)

En el  ritual de bautismo que los antiguos ancestros realizaban, su padre cantó estas palabras en el bautizo de Malinalli,  mismas que parecen haberla guiado a lo largo de su vida de grandes responsabilidades históricas. Yo he leído el libro en inglés hace tiempo, y mientras leía me encontré traduciendo al español en mi mente muchos pasajes hermosos, por lo cual, si hay errores de sintaxis o terminología, ruego una disculpa a la autora. Entendiendo que se trata de un libro que merece la pena ser leído, decidí hacer esta presentación especial.

 Malinalli ha sido considerada a lo largo de la historia mexicana como traidora a su raza, nos enseñan eso desde los primeros años de escuela, hasta la fecha,  decir “malinche” es sinónimo de traidor. Pero en este libro, se descubre en ella, un personaje fascinante.

Los antiguos mexicas, decían poemas épicos de su gente a través de imágenes. Todas sus experiencias eran recolectadas en pedazos de papel que representaban la manera de existir en su tiempo”(2) escribe la autora en su nota de introducción, para aclarar que entonces todavía no se contaba con un sistema de escritura, así que por dibujos o por historias habladas era como se transmitían las costumbres y tradiciones de una cultura.

El término Malinche, es posible que venga del término náhuatl “malintzin”(3) el cual representa el diminutivo de hierba que sirve para hacer cuerda, y que al parecer se utilizaba como sinónimo de Malinalli,  conocida como Doña Mariana, o También se le llamaba Malinalli de Tenépal. La palabra náhuatl tenépal significa “persona que tiene facilidad de palabra, que habla mucho y con animación(4) De todas estas explicaciones técnicas,  no se habla en el libro, quizá por falta de relevancia. Se encuentran muchos otros detalles en lo que es la bibliografía de Laura Esquivel, al final del libro, donde podemos corroborar que la autora se informó muy bien sobre los hechos históricos. Otros aspectos, por pura curiosidad insana,  los encontré yo en wikipedia.

Malinche es un libro que sorprende grata mente por su lirismo bien ensamblado, en una prosa lucida. Es una  obra generosa que nos evoca y transporta a los escenarios y creencias de una rica cultura pre hispánica, donde los dioses no se esconden de los hombres, se hacen visibles y hasta tangibles, entregándose a la humanidad en los elementos y haciéndolos parte del todo. Su deidad está conectada a todas las cosas del universo.

Beatriz Osornio Morales,imagen de la red.


Citas:
1.      Malinche Pag. # 9
2.      Nota de autor.

3.      y 4. Wikipedia. Internet.

martes, 22 de julio de 2014

El Universo de tu Recuerdo


                   Cielo Estrellado de Vincent Van Gogh


En el sudario de la noche

donde te pienso,

cabe el universo con su fuego

yo, simple mortal,

grandeza de ala quebrada,

todavía encuentro entre las líneas

de mis sabanas,  tu cuerpo;

otro doblez de universo

y este es, puedo asegurarlo

el otro lado de la montaña

por escalar,

pero aquí y ahora

solo importas tú,

nuestra historia, el recuerdo

donde cabe todo hombre

que yo  he visto,

y el whisky que compartimos

en aquella barra,

sin olvido.



Beatriz Osornio Morales. Imagen tomada de la red.